Otras 24 Horas mas
Este Chuck Norris del siglo 21, Jack Bauer, encuentra en el terrorismo internacional lo que aquel habia encontrado en los "Charlys" de las selvas asiaticas de vietnam. Como aquel comparte un gusto por la violencia, la soluciones a los golpes o a los balazos y por supuesto un patriotismo con patente de superioridad. Claro que este nuevo personaje agrega la tortura como parte de su repertorio, y no como una anecdota argumental sino como la escencia misma del metodo de lucha antiterrorista. Y esto no es menor si tenemos en cuenta que hoy quienes gobiernan la potencia del norte promueven ese mismo tipo de instrumentos.
El escenario del reloj corriendo y los protagonistas recorriendo mil peligros para desactivar un ataque mortifero y genocida es muy atractivo; es mas, a decir verdad es de lo mejor en la ultima decada en series de accion, mosaico de pantallas, vueltas de tuercas sorprendentes y ese reloj incansable, la hacen unica e innovadora. Pero la forma retorcida como expone argumentos y deforma la realidad la hacen portadora de un mensaje con moral dudosa y no carente de hipocresia. Como dice Zizek "en un escenario donde la bomba esta activada, la nocion de urgencia tiene una dimension etica". Y entoces una pequeña tortura para salvar a millones de personas, nunca es exagerado, el fin justifica los medios, es que "alguien deba hacer el trabajo sucio" y ese es Jack Bauer. En este mundo Baueriano donde no hay burocracia, todo es urgente, no hay tiempo para pensar, todo es accion, donde el producto de la tortuta es siempre la verdad, pareceria que no precisamos de cortes, abogados ni nada llamado derechos humanos (otro de los malos de la serie es anmistia global), basta para que la justicia exista que ande por ahi el bueno de Jack. No se a los demas pero a mi esas ideas me dan escalofrios.

Carlos Argentino dijo
es una serie, una ficcion, no es para ser tan dramatico.
4 Mayo 2006 | 03:35 PM